Comercial
Del primer contacto al contrato firmado, en el mismo sitio.
- CRM con embudo
- Pedidos de venta
- Órdenes de servicio
- TPV / mostrador
- Contratos
Lekkus se ocupa de compras, inventario, ventas, facturación y finanzas desde 2002. La nueva generación funciona en la nube, se actualiza sola y usa inteligencia artificial para resolver lo que antes se convertía en una incidencia parada.
Sin instalación, sin servidor en la empresa, sin parar la operación para actualizar.

Quien ya ha tenido un ERP en casa conoce la cuenta: el servidor que necesita mantenimiento, la actualización que solo ocurre de madrugada, la copia de seguridad que nadie probó, y la versión fiscal que llega tarde porque alguien tiene que ir hasta la máquina.
Una máquina física, una licencia de sistema operativo, electricidad, y alguien responsable de todo ello. En la nube ese coste sale directamente de tu hoja de cálculo.
La versión nueva llega a todos a la vez, sin ventana de parada y sin instalar nada en ningún puesto.
Un comercial en la calle, el asesor en otra oficina, un socio de viaje. Todos entran por el navegador, igual, desde donde estén.
Aquí la incidencia se abre sola en el instante del fallo, con el contexto técnico ya adjunto. No tienes que reproducir el problema para demostrar que existe.
Cada módulo habla con el siguiente, porque son el mismo sistema. El pedido se convierte en factura, la factura en un cobro pendiente, y ese cobro aparece en el flujo de caja sin que nadie vuelva a teclear.
Del primer contacto al contrato firmado, en el mismo sitio.
Emisión fiscal con dos proveedores intercambiables, sin depender de uno solo.
La vista que responde si la empresa está ganando dinero, no solo facturando.
El camino completo de la mercancía, de la solicitud a la estantería.
La base que consultan todos los demás módulos, dada de alta una sola vez.
La página de captación y el lead entrando directo en el embudo, sin hoja de cálculo por medio.
WhatsApp y telefonía dentro del sistema, en la ficha del cliente.
Incidencias, proyectos y tareas para tu equipo, no solo para el nuestro.
No es un asistente de chat pegado a la pantalla. Es la máquina haciéndose cargo del trabajo que te hacía esperar: entender el problema, investigar, corregir y probar antes de que alguien lo pida.
Si algo falla en tu pantalla, la incidencia nace en ese instante, a tu nombre, y recibes el número por WhatsApp. Funciona aunque cierres la pestaña al momento.
Lee tu relato, lo reescribe en lenguaje técnico, clasifica la gravedad y mide su propia confianza en esa lectura. Un relato vago deja de convertirse en una semana de idas y venidas.
Cuando el análisis es lo bastante seguro, la propia IA investiga el código, escribe la corrección, ejecuta las pruebas y la entrega lista para revisión humana.
Publicar en producción sigue siendo decisión de gente. La máquina prepara la cola entera, el equipo aprueba. Por eso la velocidad no cuesta estabilidad.
Envía el PDF del plan contable de tu asesoría. La IA lo lee página a página y lo importa. En la primera medición en producción, 1.311 cuentas salieron de un archivo de 24 páginas.
Cada versión pasa 8.626 pruebas automatizadas antes de salir. Es lo que permite publicar a menudo sin convertir tu martes en un incidente.
Cada operación de inteligencia artificial registra lo que consumió y lo que costó. Nunca recibes una factura que nadie sabe explicar.
La emisión fiscal no es una función que se añade al final. Es lo que separa un sistema que funciona en Brasil de uno que solo funciona en la demostración.
Si un proveedor cae o cambia de política, el otro asume sin reescribir nada y tu emisión no se detiene.
NCM, CEST, IBPT, CNAE, LC 116 y SINTEGRA, mantenidas al día sin que tengas que descargar ninguna hoja.
Venta a empresa, venta en mostrador y prestación de servicio, cada una con el documento correcto.
Escribe el identificador fiscal y los datos llegan rellenados, con la actividad y la situación registral. Menos tecleo, menos errores en la factura.
El número de sociedades, el volumen de facturas y los módulos necesarios cambian el precio. En vez de inventar una cifra, prefiero entender tu operación y darte un valor que se sostenga.
Para quien necesita emitir facturas y ordenar lo básico con seguridad.
Bajo consulta
Para la empresa que ya vende cada día y necesita ver la caja.
Bajo consulta
Para una operación con equipo, atención y más de una sociedad.
Bajo consulta
Los módulos de cada plan se cierran contigo, según el número de sociedades y el volumen de facturas.
Tus datos siguen siendo tuyos y la migración se hace contigo, no por encima de ti. Empieza con un inventario de lo que hay hoy, y nada se apaga antes de que la versión nueva esté funcionando con tus datos dentro.
No. El sistema funciona en el navegador, en ordenador, tableta o móvil. No hay programa que instalar en ningún puesto ni servidor que mantener en la empresa.
En la nube, con copia de seguridad automática cada dos horas y diez días de retención en almacenamiento cifrado, fuera del servidor de la aplicación. La restauración se ejercita, no solo se promete.
Se usa para tareas de operación: entender una incidencia de soporte, leer un documento que mandaste importar, clasificar un alta. Cada operación queda registrada, con lo que consumió y lo que costó.
Te llevas tus datos. Ningún contrato retiene tu cartera de clientes, tus productos ni tu histórico fiscal dentro del sistema.
La NFe y la NFC-e son nacionales. Para la NFS-e, que varía por municipio, comprobar el tuyo forma parte de la primera conversación, antes de firmar nada.
Cuatro campos, y tres los respondes de memoria. Con el identificador fiscal llegamos a la conversación sabiendo el tamaño y el sector de tu empresa, así el tiempo se gasta en lo que importa: lo que necesitas resolver.